Violencia obstétrica

Violencia obstétrica es “Cállate o te duermo” “No sé por qué quieres parir como una india” “Esta señora es insoportable, mándela para cesárea” “Está tan gorda que no le encuentro la columna, si lo hago mal es por tu culpa”

 

Este artículo es sobre algunos casos que llegan al Centro de familia guardianes del alma.  Lina, una mujer de 20 años de la ciudad de Medellín, acudió a una clínica reconocida para tener a su bebé; este era su segundo hijo.

Después de nacer, su bebé presentó problemas para respirar, por lo que fue ingresado a la incubadora; sin pasar mucho tiempo le dieron la triste noticia a Lina: su bebé ha muerto. Estas palabras inmediatamente la dejan a ella y a su esposo en estado de shock; su estado de conmoción es tal, que no tardan en sufrir un ataque de tensión. 

Pasadas dos horas desde esa desgraciada noticia, los llaman de nuevo para decirles que hubo un error, su bebé el que ya creían sin latidos en su corazón estaba con vida. Transcurridos  aproximadamente seis meses  desde esta situación de violencia, la madre del bebé comenzó a tener ataques de pánico y de ansiedad, que no la dejaban dormir hasta perder su salud mental.

Y es por medio del poder de la terapia que se evidenció esta situación de trauma, que poco a poco desencadenó el síntoma actual; la violencia obstétrica más que golpes físicos son golpes en el alma.

Segundo caso

Alejandra, una mujer de 38 años llegó a otra clínica reconocida de la ciudad de Medellín, y comenzó a presentar un umbral alto de dolor. 

Debido a esto le generó somatización verbal; mientras esto sucedía las enfermeras y el personal médico la ridiculizaron diciéndole: “señora cállese, no grite”, “así no la podemos atender”.

La actitud déspota del personal médico pasados ocho meses, le desarrolló pesadillas recurrentes con el parto, originado por la traumática situación. No supieron entender que todos gozamos de diferentes umbrales de dolor en esa situación.

Este momento crucial en la vida de una mujer no generó empatía y estos factores quieran o no influyen en el futuro las mujeres. Es muy importante reconocer que estas situaciones hacen parte de una violencia obstétrica. 

 

¿Qué hay antes o después de la violencia obstétrica? 

¿Qué hay antes o después de la violencia obstétrica? 

«Mi esposo se consiguió otra mujer durante mi embarazo y me golpeaba»

 

Jennifer, de 28 años se casó con Julián de 32 años. Después de una relación de 8 años decidieron tener un  bebé; sin embargo, a la vida de Julián llegó una nueva mujer con la que deseaba comenzar una nueva relación, pero se sentía atado por el embarazo de Jennifer.

 El malestar de estar donde no se quiere fue el que desató la rabia de Julián, que se manifestaba con golpes para su esposa en embarazo. La tensión permaneció hasta el día del parto, al que Julián no asistió porque no amaba al bebé; lo dejó de amar cuando supo que era el motivo que lo mantenía atado a un matrimonio que él no quería.  

Es aquí cuando comienza el sacrificio del bebé, pues el ginecólogo le dice a Jennifer, que su bebé tiene el cordón umbilical enredado en su cuello y posteriormente muere durante el parto.

El sacrificio estuvo atado al sufrimiento que sintió su madre y su padre; sintió la pena del padre atado a vivir con él, encerrado en una cárcel donde no podría estar mucho tiempo.

El bebé decidió sacrificarse y morir para que su padre y su madre, fueran libres y no siguieran sufriendo por permanecer juntos. Un gran acto de amor que hizo el bebé por sus padres, un amor ciego.

 

El amor ciego si no hay violencia obstétrica

El amor ciego si no hay violencia obstétrica

“Mariana tiene 5 años y enfermó de una leucemia justo cuando sus padres se querían separar”

 

Juan y Lucia desean separarse, su relación no da para más y comienzan todo el proceso de divorcio; pero Mariana, su hija mayor de 5 años enferma y es llevada al médico; luego de unos análisis, les dan la terrible noticia a los padres: Mariana tiene leucemia. 

Mariana va hacia el amor ciego por sus padres para que no se separen; la enfermedad es razón para unirlos desarrollada desde su inconsciente.

Debido a esto, ellos deciden no separarse y comienzan a estar centrados en Mariana; la enfermedad nunca se va y sus padres olvidan la idea de desunirse, porque si sanara se separarían. Esto es amor ciego.

Segundo caso

Ulises, hijo de Verónica y Aníbal, ha tenido una dinámica familiar de padres separados, producto de muchos problemas de convivencia; cuando Ulises tenía 15 años, comenzó el consumo de sustancias psicoactivas hasta desarrollar adicción. 

Como resultado Ulises notó, que su padre y su madre por la culpa del divorcio, comenzaron a girar alrededor de la adicción; en poco tiempo los tres salían juntos de visita al psiquiatra o al centro de rehabilitación. 

Esto es un amor ciego, Ulises encontró en la adicción la única manera de unir a sus padres y que tuvieran una buena relación; como terapeuta digo que mientras la adicción siga él tendrá presente que es el único medio de unir a sus padres.

 

¿El amor  tiene un límite?

¿El amor  tiene un límite?

 

“Papi no se me muera, yo lo hago por ti, yo me enfermo por ti”

Carmen, se enfermó de un cáncer de pulmón a sus 22 años; su padre consumía alcohol cada ocho días y lloraba porque no quería vivir más tiempo.

 

“Pedro, cada ocho días lo internan en un hospital por intentos de suicidio”

Mamá, yo sé que la vida para ti ha sido dura, eso me causa mucho dolor, sé que te has querido morir; yo me suicido por ti para que tú no lo tengas que hacer.

 

“Mi hermano muere cuando yo era un niño”

Camilo, que le gustan los deportes de riesgo, tiene una moto de alto cilindraje y compite en carreras de alta velocidad. Sus vecinos le dicen: un día de estos te vas a matar. 

 

“Mi mamá muere en un feminicidio”

Laura, su hija se dedica a la prostitución con el fin de vengarse de hombres como los que dañaron a su madre; les roba y los droga para tener el control de su dinero.