Las limitantes del éxito más comunes en los hogares son dos y están muy relacionadas con la crianza. La primera de ella es la dependencia de hacia nuestros padres o de nuestros padres hacia nosotros como es usual.
La dependencia una de las limitantes del éxito más comunes en nuestros hogares
La palabra dependencia deriva del termino pendiente, literalmente que cuelga, incompleto, sin resolver. La dependencia siempre nos está hablando de cosas interiores, que aún no hemos sido capaz de resolver. Conocerse, implica un camino que duele y estar listos requiere de un precio.
Piensa y luego realiza un listado con los siguientes temas que te generan este estado mental:
- Piensa si es un miedo
- ¿Es quizá un trabajo del cual no puedes salir?
- O son las ansias por reconocimiento en las redes sociales o en cualquier otro lugar
- ¿Hacia tus padres por sentirme seguro emocional y económicamente?I
- Incluso piensa si necesitas de una enfermedad para ser valorado, amado por los demás o por una pareja.
Y aunque depender sea algo natural, por ejemplo en nuestra niñez donde primero nos reconocemos en el cuerpo de nuestra madre y luego en el nuestro. No es extraño los casos que pueden tardar varios años, incluso toda la vida.
Pero cuando descubrimos una identidad nos adentramos en nosotros mismos, mejorando el autoconocimiento e ir madurándolo; dejando atrás el entregarme voluntariamente a que otro me lleve y me traiga según su voluntad y no la mía. (Hábitos para el éxito).

Recuerda que La dependencia es una instancia de dolor, y una de las limitantes del éxito más comunes en nuestros hogares porque dificulta ver otras alternativas. Ser un peón es más fácil que salir de la zona de confort para realizarse como individuo, sin embargo hay padres que dependen de los hijos e hijos que dependen de los padres.
Cualquiera de las dos situaciones nos aleja del éxito y de creer en nosotros mismos. Estamos dejando la esencia del éxito atrás con la finalidad de ser lo que nuestros hijos o padres quieren.
Debido a esto, es muy común escuchar en el consultorio sentimientos de rabia hacia el padre o la madre. Para muchos es difícil darse cuenta que la respuesta es que no has tomado la decisión de ir hacia allí. Es más sencillo tirar la culpa en el otro de tu dolor y sentir rabia antes que tomar acción de tu realidad.
Ejercicio para consultar con tu terapeuta sobre la dependencia
Cierra los ojos, respira y piensa cuál es tu dependencia más importante y luego visualízate de niño. Confía en lo que te llegue a tu mente y quédate el mayor tiempo que puedas viendo la imagen, después anota lo que observas. Estos datos son importantes conversarlos con tu terapeuta y conocer otra perspectiva sobre lo que viste. Finalmente escribe en tu cuaderno los diferentes caminos para hacerlo diferente y hazte consciente de ellos.
La segunda limitante del éxito más común en nuestro hogar es la crianza en los primeros años de vida
La Rebeldía
En los primero años de vida y la adolescencia, una de las limitantes del éxito en los hogares más comunes es la rebeldía. En ella cada uno comienza una construcción dolorosa y al mismo tiempo intensa de su estar en la vida. Es compleja en las familias porque en muchas ocasiones es la visión de los padres y no la de los hijos la cual se desarrolla, sentimos que no estamos viviendo la vida que otros desean.
Es en estos casos, donde muchos adolescentes utilizan la rebeldía como mecanismo de defensa. Cuando un hijo pequeño y adolescente esté muy rebelde es importante preguntarse ¿lo estoy dejando ser o me falta más autoridad en mi hogar? Padres y madres, es aquí cuando estamos sembrando para cosechar, y sembrar una mala semilla será un fruto que dañará lo que puede ser una excelente cosecha.
El Carácter
Este se forja en la juventud y la adultez, la semilla sembrada al inicio debió ser muy bien cuidada y regada, diseñada para la forma de cada corazón; el adulto, que no inició bien su primera aventura tal vez, quiera devolverse un poco hacia atrás e iniciar desde el comienzo, y es una bueno idea, no interesa cuánto te tardes.
La Confianza y el amor a la vida
Después de darle amor a nuestra semilla, orientarla hacia la luz y dejarla crecer para que se encuentre a sí mismo, llega la etapa de la cosecha. Y mucho cuidado porque algunas personas por miedos e inseguridades solo se dedican a cosechar nuevamente pero no a recoger y gozar de sus frutos, llegan al final de sus vidas sin deleitarse con ella. Es una limitante del éxito pensar solo en él como un bienestar material.
No se sientan frente al sol o frente a la luna a contemplarlos por el miedo a la escasez, siguen sembrando olvidando la confianza en la vida.




