Cómo lograr un milagro en mí

A menudo creemos que los milagros ocurren fuera de nosotros. Pero, ¿y si hoy te dijera que el verdadero milagro ocurre dentro de ti? Cuando nuestra vida se encuentra distorsionada y fragmentada, pensamos que algo extraordinario debe suceder en el exterior para que todo cambie. Sin embargo, Un Curso de Milagros nos enseña que estamos en “pecado” en la medida en que nuestra visión del mundo está enfocada hacia afuera. Permanecemos en ese error si no comprendemos la importancia de sanar desde nuestro interior. Así, cuando transformamos nuestra percepción, es cuando los verdaderos milagros comienzan a manifestarse.

El curso también afirma que, si buscamos validación externa, estamos renunciando a nuestra identidad como hijos de Dios. Nos dejamos definir por lo que está fuera, olvidando lo que somos en esencia. Para este enfoque espiritual, Dios es la capacidad de extenderse a través del amor: compartirlo con nosotros mismos y con los demás de manera consciente y ordenada. Es decir, ofrecer actos de amor que estén al servicio de la humanidad, sin traicionarnos. Nadie puede dar amor verdadero si primero no se lo brinda a sí mismo. Por ello, el acto más profundo de amor que podemos realizar por nosotros y por el mundo es descubrir y vivir desde nuestra verdadera esencia: una identidad basada en la reconciliación, la misericordia y la creatividad.

Nuestra mente funciona como una grabadora automática que reproduce lo que le ofrecemos a diario. Si la llenamos de miedo, angustia o pensamientos destructivos, eso será lo que proyecte constantemente. Pero si la nutrimos con amor, compasión, bondad y certeza, eso será lo que fluya en nuestra realidad cotidiana. La forma en que nos definimos está profundamente ligada a cómo percibimos y afrontamos la vida. Por eso, cuando cambiamos nuestra percepción, el milagro ocurre: y nuestra mente empieza a crear una nueva versión de nuestra realidad.