Paremos el suicidio
Lo primero, es hablar como el suicidio debilita en nosotros el sentido que tenemos sobre nuestra vida: nos empezamos a cuestionar el ¿por qué estoy aquí? ¿para qué seguir viviendo?
Sin embargo, llegar a este punto es el producto de un deterioro de la salud mental. Ponle un alto a tiempo consulta nuestros servicios.
A continuación, te presentamos la historia de Maritza de 25 años
Ella trabaja en una empresa de software como analista de sistemas; a veces, consume cannabis lo que provoca estados de ánimo variables: se siente muy bien y otras veces no.
Más o menos a la edad de 5 años, su padre se fue de la casa dejando a su madre destrozada y tiempo después, la madre para sanar las heridas de la partida de su padre, le regala a Maritza un perro, y lo nombran Bruno.
Después de la llegada de Bruno, la alegría vuelve a Maritza, depositando toda la ausencia de su padre; por otra lado, ese duelo se congela y queda sin resolverse.
Pasa el tiempo en casa, y no se vuelve a hablar del tema nunca más, todas las palabras y las lágrimas se depositan en la nueva mascota.
Pasan los años, Maritza crece y su madre aún sigue con el inmenso dolor que no nombra, mientras tanto Bruno, comienza a envejecer, a enfermarse y Maritza hace todo para conservar la vida de él, pero el tiempo final lo alcanza y Bruno muere.
Y en consecuencia, Maritza activa el duelo de su padre que dejó congelado años atrás por la compañía de Bruno, encargado inconscientemente de sobrellevar la emoción del dolor.
Finalmente Maritza, cae en una gran tristeza; su madre desesperada busca ayuda y llega al Centro de familia Guardianes Del Alma, donde comenzamos a trabajar el duelo reprimido.
Y por medio de terapia familiar, con madre e hija nos damos cuenta que Bruno fue quien salvaguardó este dolor que se bloqueó, pero que obligatoriamente tenía que salir en algún momento.
Ahora Maritza estudia psicología, en una reconocida universidad, y quiere apoyar a otras personas que ven en el suicidio una solución.
Luego de trabajar su dolor y su deseo de suicidio, Maritza se conecta con una mujer interior que no conocía y ahora le sonríe a su alma.
¿Cómo saber si estoy al límite del suicidio?

¿Realmente es un deseo de suicidio? ¿Cuándo debo de buscar ayuda si pienso en el suicidio? ¿El suicidio es pasajero?
Test:
¿Sientes deseos de vivir?
- -Moderado a fuerte
- -Débil
- -Ninguno
Razones para vivir y/o morir
- -Porque seguir viviendo vale más que morir
- -Aproximadamente iguales
- -Porque la muerte vale más que seguir viviendo
¿Sientes deseos frecuentes de suicidio?
- -Ninguno
- -Débil
- -Moderado a fuerte
¿Piensas con frecuencia en el suicidio?
- -Raro, ocasional
- -Intermitente
- -Persistente o continúo
Razones para el intento contemplado
- -Manipular el entorno, llamar la atención, vengarse
- -Escapar, solucionar los problemas, finalizar de forma absoluta
- -Combinación de 0 y 1
Método para planificar el intento contemplado
- -No considerado
- -Considerado, pero detalles no calculados
- -Detalles calculados/bien formulados
Oportunidad para el intento contemplado
- -Método no disponible, inaccesible. No hay oportunidad
- -El método puede tomar tiempo o esfuerzo. Oportunidad escasa
- -Método y oportunidad accesibles
Si tus respuestas se encuentran en la respuesta 1 y 2 es importante buscar ayuda profesional, hay métodos en terapia que pueden ayudarte mucho a escapar de la tristeza.
¿Cómo salvar la vida de alguien que piensa en el suicidio?

Alrededor del suicidio existen mitos que podrían salvar vidas o podrían definitivamente hundir a alguien en una situación emocional tan compleja, que ya no exista mucho qué hacer.
Estas son algunas frases que no permiten el avance:
- Tu puedes solo con esto
- Los psicólogos son para locos
- Eres muy débil
- Levántese, usted puede. Lo que pasa es que no se lo propone
- Usted está manipulando
- El que amenaza con suicidarse no lo hace
Estas frases podrían llevar a alguien a la muerte y podrían hundirlo mucho más en su situación emocional.
Otros mitos que están enmarcados en la persona que quiere suicidarse y no lo dice
- Según las estadísticas, de cada diez personas que se suicidan, nueve de ellas han mostrado, verbalizado o expresado su ideación suicida de un modo expreso, mientras que el otro restante dejó señales, muestras o indicios de sus intenciones de suicidio.
- Es mejor no hablar ni preguntar sobre el suicidio, ya que puede inducir su consumación o dar ideas.
- Las personas que llevan tiempo con ideación suicida y pueden verbalizarla, disminuyen sus sentimientos de soledad y la desesperanza.
- Las personas que se suicidan tienen rasgos de personalidad impulsivos y/o agresivos.
Es necesario diferenciar el acto suicida de la ideación. El acto, puede en algunos casos ser producto de un impulso; la ideación es un conjunto de pensamientos, emociones y sentimientos que se han dado en evolución en el tiempo.
El suicida cree que la familia estará mejor sin él. Es más frecuente en pacientes con ideación suicida, la de creer erróneamente que sus familiares estarán aliviados y con una calidad de vida mayor si se suicidan.

