Por mucho tiempo la violencia y el trauma personal en Colombia fueron producto de la violencia; la corrupción del estado, el narcotráfico y las guerrillas fueron las causas principales.
Esto ocasionó una especie de neurosis colectiva y una violencia en las familias, reflejada en los muertos que todos, absolutamente todos los colombianos hemos vivido con sangre y dolor.
Nunca pensamos en las consecuencias a largo plazo, pero llegaron sin estar preparados, y al igual que la pandemia tendrá sus secuelas a futuro. Una consultante del Centro de Familia Guardianes Del Alma, observó un intento de suicidio y de inmediato se le disparó un ataque de pánico.
A raíz de esto, la consultante debió ser atendida por psiquiatría, y posteriormente recurrir a una internación. Ella fue consciente de la importancia de realizar terapia, por eso acudió al Centro de familia.
Nuestra consultante nació en la década de los años 70; durante este época el conflicto armado en Colombia no solo afectó al campo, también la ciudad empezó a hacer parte de este.
En su niñez presenció constantemente asesinatos y violencia hacia las mujeres, que dejaron secuelas en su mente. Fue en medio de la terapia donde se descubrió la relación suya con la violencia y el trauma personal.
Dado a su educación, nunca fue consciente de la importancia de sanar la historia de violencia durante su niñez. Tampoco imaginó que en el futuro este pasado fuera el detonante de un fuerte ataque de pánico.
Esto nos hace reflexionar en que los colombianos debemos gestionar nuestras vivencias reprimidas durante estos tiempos aciagos. El deber es sanar todos los muertos que desangraron a familias enteras, la violencia femenina y la violencia contra los jóvenes.
Finalmente no nos olvidemos de nuestros muertos honrándoles haciendo de nuestras vidas algo mejor; comprometernos a no repetir la historia y sanar nuestra salud mental, a sanar la violencia y el trauma personal.
Lo que hemos olvidado

Con el paso del tiempo hemos olvidado las cosas que ayudaban a integrar a la familia. Las dinámicas sociales actuales han desaparecido la educación a los hijos desde el compartir; antes los hermanos vivían en cuartos compartidos, aprendían a aceptarse mutuamente tal y como eran.
Y no solo el compartir ha cambiado, el agradecimiento también lo ha hecho; anteriormente todos recibían a veces el que les gustaba y otras veces no, pero la gratitud estaba en primer lugar. En ese entonces, había una sola tele para todos, y ver el canal preferido era un momento de felicidad.
Esto a su vez, nos enseñó a opinar sobre los diversos temas de los programas, y sobre todo a dialogar en familia, esto era lo más importante, no la tele. Y de igual manera que con la televisión, pasaba con la bicicleta o el balón, eran sinónimos de compartir.
En ese entonces para muchas familias era imposible que los padres les compraran a cada uno lo que quisieran; en vez de eso, juegos como los “encantados” el “burro castigado” o saltar la cuerda les ayudaban a convivir y hacer participativos, a cumplir reglas, a luchar por la victoria, pero también a aceptar la derrota.
Y cómo olvidar los trucos de los papás, comprando ropa y zapatos de tallas más grandes, para que duraran más tiempo; o las herencias de los hermanos mayores, cuando ya no les servía algo. Estas limitaciones nos hicieron resilientes, tolerantes, agradecidos, comunicativos.
Aprendimos a ser sociables, a esperar su turno en la fila, a dialogar y defender las propias ideas. Nos enseñaron que las limitaciones son parte de la vida y ayudan a la convivencia humana.
Test para saber si estas proyectando la violencia y los traumas personales

Instrucciones para realizar el test.
Valor de las respuestas:
- A 10 puntos
- B 20 puntos
- C 30 puntos
Al final encontrarás el análisis de tu puntaje. La honestidad contigo mismo es clave para advertir si proyectas la violencia y el trauma personal en tus hijos.
1. ¿QUÉ TANTO TE PARECES A TUS PADRES EN LA FORMA COMO EDUCAS A TUS HIJOS?
A) No en lo absoluto.
B) Más o menos me parezco en algunas cosas
C) Me enojo igual, que mi mamá o papá con mi hijo
2. ¿SERÁ QUE TENGO MIEDO POR EL FUTURO DE MIS HIJOS?
A) Los dejo ser, no les ayudo con sus tareas, no les cuestiono sus gustos ni sus amigos, respeto sus elecciones, solo los acompaño con respeto y los oriento siempre.
B) Les ayudo con sus tareas, los llevo al colegio en la adolescencia, no les dejo elegir su vestuario y los presiono a estudiar carreras, que les dejen prosperidad económica para que no vivan lo que yo viví.
C) Los llamo todo el tiempo, estoy cronometrando el tiempo de llegada a casa, les arreglo el cuarto, la ropa, les esculco sus cosas personales, no me gusta, que salga con sus amigos, solo con los amigos que yo le elija, les compro videojuegos para que no salgan tanto a la calle, controlo sus llamadas y para llenar todo lo anterior lo complazco mucho económicamente.
3. ¿LOS HIJOS DEBEN AYUDARLES A LOS PADRES Y CUIDARLOS?
A) Le digo constantemente a mi hijo, tu eres libre yo me encargo de mí, tú has tu vida como tu consideres, que es mejor yo te acompaño y lo que te haga feliz me hará feliz a mí también.
B) Constantemente le digo a mi hijo o hija tú no puedes desamparar a tus padres los debes cuidar y ayudarles económicamente.
C) Hija o Hijo estoy esperando, que usted crezca para que me compre una casa y me ayude y se encargue de mí.
4. ¿MI HIJO ES ESPECIAL?
A) Hijo o hija tu eres un ser común y corriente, eres un ser humano con luz y oscuridad, te ayudare a que te conozcas bien para que puedas potenciar tus esencia y conocer tus debilidades y puedas ir la vida desde la inclusión, donde tu perteneces, porque eres un ser humano y donde todos tenemos derecho a pertenecer.
B) Tú eres muy especial, eres diferentes a los otros niños, tienes que resaltar en todo y ser exitoso para yo sentirme orgullosos de ti.
C) Tú eres un milagro, naciste y todos los médicos dijeron que eras un milagro divino, eres especial, tienes el poder de cambiar el mundo, tú eres superior, a los demás.
5. LE DARÉ A MI HIJO LO QUE YO NO PUDE TENER
A) Le daré a mi hijo lo que yo no pude tener, desde lo emocional, amor, compañía, escucha activa, acompañamiento, le enseñaré a amar y lo orientare desde la compasión por todo lo que hay en el mundo.
B) Le daré a mi hijo la ropa y las cosas materiales que yo no pude tener.
C) Mi hijo no sufrirá nunca mientras yo viva
Resultados
- Si el resultado son 50 puntos o menos realmente no está proyectando la violencia y el trauma personal en sus hijos.
- Si se encuentra entre 50 a 100 puntos, estás proyectando algunas cosas de tu niñez, que sería importante que consideraras con la ayuda de un terapeuta y las examinaras más detalladamente según la dinámica de la familia.
- Importante es el acumulado es de más de 100 puntos, es importante un acompañamiento terapéutico para que tus hijos puedan ser y conectarse con sus propias esencias y conocer la verdadera plenitud y felicidad.
EL PADRE NARCICISTA. AFIRMACIONES FRECUENTES ¡MI HIJO ES UN MILAGRO!
Algunos padres les cuesta mucho la crianza precisamente, porque vienen de sistemas familiares complejos donde el trauma fue el protagonista, se les dificulta ir al amor y confunden la sobreprotección con el amor, sus preceptos, sobre ser padres están muy lejos del verdadero significado del amor, principios de territorialidad se evidencian en su accionar.
¿Cómo reconocer, que tengo un tipo de crianza narcisista?
Le Exiges a tu hijo que sea el mejor en el colegio para sentir la satisfacción, que los docentes o demás padres de familia te describan como un excelente padre y así olvidando las necesidades de tu hijo o hija.
Te importan más los logros de tus hijos, que sus propios deseos y su esencia. Vives del que dirán, ¿qué pena en el colegio si mi hijos aun no aprende a leer? ¿Van a decir que no soy un buen padre?, sin pensar en los sentimientos de tus hijos.
Te interesa más en darle a tú hijo o hija, la última Tablet, computador, o celular, tenis de marca, sin importar, que a veces a causa de esos gustos tecnológicos, no te sientas con tus hijos a escucharlos, sentirlos o comprenderlos.
Trabajas sin descanso para tener el apartamento o el carro del año, pero el tiempo para tus hijos y familia es muy limitado. Obligan a las hijas o hijos a cuidar su aspecto físico de una forma violenta, porque no puede su hijo o hija engordar.
Tienen una frase muy característica es que mi hijo es un milagro y ajustan al hijo o a la hija en una dinámica de ser más especiales que los demás, maltratando su desarrollo de su personalidad y de la conexión con otros niños y adolescentes.
Estos padreas aún no han resuelto asuntos con sus propios padres y sacan personalidades infantiles en sus proceso de crianza, la tarea es que los padres realicen un trabajo personal para sanar su propia relación con sus padres para no proyectar sus carencias en sus propios hijos.

