LOS QUE SIGUEN SU CORAZON

Algunas preguntas que nos hacemos los terapeutas o estudiosos del mundo humano son, ¿cuál es la diferencia entre las personas que logran desarrollar su esencia sus sueños y los que no? ¿porque algunas personas logran sus metas y la felicidad y otras no?

la repuesta está en que los que logran todos sus sueños metas desarrollan su naturaleza, sus sueños y esencia siempre fueron leales a ellos mismo, los que no lo logran fueron leales a los sueños de los demás, priorizaron cumplir las metas de otras personas y no las propias. Todo el, que logra conseguir con lo que su corazón resuena siempre brillo con constancia a sí mismo.

Algunos se preguntan, ¿por qué no puedo entender cuál es mi esencia? ¿cuál es mi sentido de vida? ¿qué me impide comprender cual es el llamado de servicio en este planeta?, todos en el fondo del corazón sabemos con certeza, cual es nuestro lugar y nuestro servicio al mundo, lo que impide verlo es nuestra a lealtad a alguien de nuestra familia, que conserva en el movimiento hacia la vida lo que otros desean no lo que mi corazón necesita, entonces el que no ha escuchado el llamado es, porque aún no está listo para soltar las lealtades familiares y elegirse a sí mismo.

Un consultante me contaba, que vio sufrir mucho a su madre en situaciones muy precarias y condiciones casi infrahumanas de vida, el desde niño prometió no ver a su madre vivir de esa manera y un día decide emprender la travesía de irse detrás del sueño americano para comprarle una casa a su madre en Colombia, trabajo de sol a sol ahorrando día a día, desprendiéndose de toda su juventud de la mirada hacia sí mismo, hasta que reunió el dinero y se devolvió para Colombia para cumplirle dicho sueño a su madre, antes de que pudiera materializarse esa casa para su madre ella se muere, luego de eso él se encierra en aquella casa sin saber que hacer son su vida, nunca pensó en sí mismo, traiciono su corazón por cumplir el sueño de su madre.

 

 

Aunque mi mirada como terapeuta era de comprensión y compasión hacia él, por qué podía ver su amor profundo, también comprendí, que su lealtad no fue consigo mismo, por lo tanto, su esencia se desprendió de si y la felicidad se volvió el humo, que voló por las nubes y quedo el forastero el desconocido el hombre que el conocía, que solo se movía con la fuerza del sueño de la madre y sus propios sueños perdieron vitalidad y valor. La esperanza queda en que el recupere a si mismo su propio yo, siga su corazón y contraiga su mirada hacia adentro, si no lo logra su lugar en el mundo estará habitado por desiertos interminables y lágrimas que caerán en sus pañuelos viejos, donde lo extraño estará sin domar sin comprenderlo, la huella al mundo estará sombría, talvez el consultante se nombre en el futuro como el hombre de la mala suerte, pero será la verdad de negar su real vida y quitarse las máscaras que lo invaden.